
La tita vivía en un garaje frío oscuro y lleno de grasa de los coches. Apenas contaba con unos meses y una señora puso un anuncio para que alguien la adoptase. Ella era muy cariñosa y se merecía un lugar más acogedor para arañar y maullar...
Fuimos a verla y nos quedamos maravilladas, se vino en una gatera con nosotras a casa. Ha sufrido un cambio de casa, pasó de 50 metros a un chalet con jardín. Vive muy pero que muy contenta cazando pájaros y saltamontes.
Fuimos a verla y nos quedamos maravilladas, se vino en una gatera con nosotras a casa. Ha sufrido un cambio de casa, pasó de 50 metros a un chalet con jardín. Vive muy pero que muy contenta cazando pájaros y saltamontes.
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