martes, 30 de octubre de 2007


A estas horas minineta duerme. Ha pasado la noche también durmiendo. Se ha comido una buena ración de pienso y bebido medio bebedero. Anda despacito y salta al sofá. La he curado dos veces con betadine, no se deja, se queja cuando le toco la herida. Está rasurada y menudo tajo lleva, pobrecita. Lo milagroso es que no han pasado 24 horas y se recorre toda la casa. Me llegan a hacer eso a mí y estoy una semana ingresada en un Hospital. Viva minineta!!
La Tita está muy enfadada, porque ahora ella no puede entrar en casa. Me mira por la ventana y se queda ahí maullándome, no se resigna a cambiar su territorio y menos que se lo quite la minineta.
Alguien me puede dar consejos para que Tita quiera un poco más a la minineta??

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ay Marta.Me parece que eso es inevitable.La ventaja que tengo es que cuando adopte a mi segunda gata la otra solo tenia un año y todavia era joven.Se soportan bastante bien, incluso juegan juntas, pero de vez en cuando la mayor le da un zarpazo.Son muy territoriales y muy celosos.Cuando esterilice a la pequeña como le prestaba mas atencion, la mayor se deprimio mucho.Ellas notan eso.Ahora intento hacerles caso a las dos por igual.
Animo minineta!
Un besete,
Carmensin